El bochorno del radicalismo en apoyo al privilegio de los jueces

El bochorno del radicalismo en apoyo al privilegio de los jueces

Se trata en el Congreso una ley de vital importancia para la salud de la democracia, desde el costado que refiere a una patria sin privilegios ni excluidos, en la cual sellar un nuevo contrato social, más justo, con aristas que recorran la realidad de este nuevo tiempo.

Entonces se decide, con coraje y determinación, ajustar a uno de los tres poderes componentes de la república, que aún conserva las prerrogativas que escapan a la lógica donde acontecen, en un anacronismo que desentiende las nuevas relaciones sociales.

Y ellos, Radicales y Cambiemos, solo tienen para oponer como argumento que Scioli no puede votar, a ver, dejemos de lado eso, por un instante, estos legisladores no quisieron debatir sobre el injusto régimen jubilatorio de los jueces de la nación y no bajaron al recinto.

Los que contribuyeron a dañar las instituciones desde la hora cero, con el nombramiento por decreto de dos jueces, en feroz atropello a la Constitución, ellos, hoy escudan su connivencia con algunos miembros de la casta judicial con la burda chicana del voto de Scioli.

Los que "de sotamanga" aceptaron que Macri incluya a los familiares en una ley que había sido votada y aprobada sin ese artículo, violando todas las normativas éticas y jurídicas, hoy se golpean el pecho en nombre de la institucionalidad del país que ayudaron a poner de rodillas.

Ellos, los que impulsaron el Ley de endeudamiento, que nos somete y nos condiciona por 100 años más, los que duplicaron la pobreza del país, entregando complacientes los recursos económico al poder internacional para la expoliación artera, ellos hoy gritan en nombre de la democracia.

Son lo peor de la política, defienden privilegios que datan de siglos atrás y que no pueden coexistir en una sociedad de derechos, empoderada, que intenta eliminar definitivamente las asimetrías y las injusticias sociales que laceran su tejido y castiga a los sectores más vulnerables.

Hasta ahí llegaron los radicales de cambiemos, hasta ese bochorno que denigra toda su historia partidaria, para convertirse en protectores de una corporación judicial que se resiste a establecer relaciones con la sociedad, con la pretensión de seguir viviendo en una patria rendida a sus arbitrios.

Negri y el resto de los diputados que le dieron voz a tamaña felonía deberán rendir cuentas ante la gente cuando llegue el momento de correr el velo tras el que se esconden los verdaderos motivos de una decisión que va en contra de los intereses del pueblo.

Señores legisladores del bochorno, un diputado sigue siendo diputado hasta que presenta su renuncia y es aceptada por la cámara que ustedes integran, no escondan sus intenciones detrás de argumentos que no resisten un análisis serio, desnuden los contubernios que los obliga a este papelón