El manejo de la agenda por parte del poder económico

El manejo de la agenda por parte del poder económico

 Mientras aguardo el resultado de mi hisopado, no puedo contenerme ante la impune arbitrariedad con que el poder construye la realidad de acuerdo a sus intereses, con el manejo de la agenda mediática, deuda imperdonable de Alberto Fernández, si considera que esta democracia no necesita en forma urgente tanto la Ley de Medios como la Reforma Judicial.

 Es espantoso observar el uso de una moral selectiva, que dispone en qué circunstancias es factible avanzar con cuestiones de esa índole para resolver problemáticas que más bien se encuadran en situaciones que involucran a la política y a cuales otras ni siquiera es conveniente darle tratamiento periodístico, construyendo una mirada sesgada de la realidad.

 Ellos no dudan, somos nosotros los que siempre dudamos, ahora ponen en el tapete la denuncia contra Victoria Donda por su empleada doméstica, pero de Triacca que tenía empleado hasta el perro, jamás dijeron una sola palabra para juzgarlo y nos quieren presionar con esto, se puede ser deshonesto, solo si se milita en la derecha, solo si representan sus intereses.

 Hubo un legislador del oficialismo que apareció en un desagradable gesto obsceno en una sesión virtual, inmediatamente se le pidió la renuncia, ahora Carolina Píparo actúa bajo presumibles efectos del alcohol para emprender una feroz cacería humana que termina con dos motociclistas atropellados y ni siquiera se menciona la posibilidad de la renuncia a su cargo municipal.

 Amado Boudou, perseguido por el lawfare a instancias del Grupo Clarín por aquella imperdonable y genial medida de arrebatarle el negocio de las AFJP para estatizarlas, y ahí la sigue pagando, víctima de asquerosas operaciones políticas, harto comprobables, sin embargo, podría volver a prisión si el Presidente no lo indulta, un gesto que todos esperamos que tenga.

 Así hicieron la campaña de Macri: con el cadáver del suicidado Nisman, con bóvedas de dinero que no existían, con la “morsa” que no era Aníbal, con los cuadernos que eran fotocopias, con las valijas que nunca aparecieron, con la ruta del dinero K donde solo se halló dinero sucio de Macri y sus amigos, y por supuesto con la persecución política y el espionaje ilegal.

 La batalla sigue siendo cultural y debemos darla en todos los frentes, sin cesar sin cejar, con los dientes apretados, con la convicción de estar construyendo patria y conquistando derechos, con aquellos que estén dispuestos a dar esta pelea sin medir consecuencias, porque de eso se trata estar de este lado de la historia, los que especulen jamás entenderán de qué se trata el Peronismo.