LA OTRA CAMPANA DEL CONFLICTO MAYOL

LA OTRA CAMPANA DEL CONFLICTO MAYOL

Antecedentes

  • En Lácteos Mayol se trabaja con 10 mil a 12 mil litros de leche y emplean a 14 personas. Y todavía mantienen algunas técnicas artesanales para la fabricación de ciertos productos.
  • En la categoría básica un operario –con antigüedad– percibe unos 75 mil pesos en mano.
  • La mitad de los empleados pertenece a ATILRA y el resto entre el gremio de Alimentación y UATRE.
  • Hubo consultas de los Mayol para llegar a autoridades del Gobierno nacional y provincial, luego de encontrarse sin mucho eco con el delegado de Trabajo provincial en Lobos, Dardo Mansilla.
  • Finalmente, en la tarde del jueves 4, el Ministerio de Trabajo bonaerense dictó la conciliación obligatoria.

 

Al recorrer los avances en el conflicto Mayol vemos cómo los medios inciden en la toma de posición de la población que, en muchos casos, adhiere al discurso mediático que intenta victimizar a los propietarios de la empresa para construir una imagen que puede coincidir o no con la realidad, pero que de hecho ya expresa una toma de posición más una feroz estigmatización de los trabajadores y de los integrantes de ATILRA.

Es bueno que hagamos un poquito de historia para que los trasnochados de siempre, los que solo leen titulares tengan un poco más de fundamento, la empresa alimenticia Mayol tiene encuadrados a los trabajadores bajo tres convenios colectivos: STIA, ATILRA y UATRE, y es por eso que le piden el cambio de convenio, algo absolutamente lógico y que la patronal incumple de manera flagrante.

Y lo hace para pagar a sus empleados sueldos de menor valor, vulnerando derechos consagrados, ya que la Constitución Nacional y la legislación laboral prevén la libertad de asociación y permiten a los trabajadores unirse y formar sindicatos, este derecho está regulado por la Ley de Asociaciones Sindicales N° 23.351 y de acuerdo al rubro que trabaja es la pertenencia que deben tener los empleados, le guste a Mayol o no le guste.

Ahora, parece que parte del poder político olvida los derechos de los obreros por querer mejorar su condición salarial encuadrándose en el gremio al que naturalmente pertenecen y salen en defensa de patrones que creen vivir en aquel país del pre peronismo o el de Macri, en el que no existía derecho alguno al reclamo, “saquen de acá a estas lacras”, sostiene uno de los dueños, sin entender que “esas lacras” tienen representación gremial reconocida por el Ministerio de Trabajo.

Que lo hagan desde el bloque Concejales de Cambiemos no me sorprende porque marcha en concordancia con su visión de la política, en la que siempre se han mostrado a favor de los poderosos y empresarios, privando de derechos y conquistas a la masa trabajadora, pero cuidado con lo que expresan aquellos políticos que provienen de otra extracción política, nacida y ligada al movimiento sindical, cuidado con ir en contra de los derechos laborales consagrados.

Es hora de mostrar coherencia, es hora de volver a las fuentes, romper el cerco mediático para salir del discurso que el poder impone en los medios, escuchar la voz de los trabajadores que, por temor a represalias, no tienen derecho a expresar su posición en este conflicto que se soluciona de una única manera posible, haciendo que los obreros que trabajan con productos lácteos o derivados estén afiliados a ATLIRA, como marca la Ley.