Reflexiones de Domingo: Los "Bonnie and Clyde" de la política argentina

Reflexiones de Domingo: Los "Bonnie and Clyde" de la política argentina

Los más grandes estafadores de la política dicen estar peleados, distanciados, Macri-Carrió, la mínima expresión de esta esfera de la realidad, aquellos que lograron vaciar de sentido una herramienta de transformación social para llenarla de desprestigio y sospechas.

Hoy es el aniversario del debate de Macri y Scioli, algo que dio en instituir al 15 de noviembre como el día nacional de la mentira, debido a las infinitas promesas con las que Macri logró embaucar a gran parte de su electorado, otros igual lo hubiesen votado por el odio al Kirchnerismo.

Macri, que si tuviésemos un Poder Judicial con honestidad y ética ya estaría preso, tiene el descaro de querer intentar otra aventura en la Rosada, en medio de la desolación que atraviesa el país que nos dejó, él sigue sin asumir que fue el presiente más nefasto y corrupto de la historia.

Ahora que la Carrió, parásito de la política, quiera esbozar un despegue de Macri es otra gran actuación de esta farsante que solo es fiel a los servicios de inteligencia extranjeros para los que trabaja, por lo que lucra a cambio de operar y debilitar gobiernos nacidos del campo popular.

Es perversa, mesiánica, mafiosa, nefasta, cínica, inescrupulosa, dijo que iba a retirarse de la política activa pero aún anda pululando con su revoltijo de denuncias que destilan veneno y huelen a la materia fecal que la recorre, porque convengamos que es un ser despreciable.

Juntos hundieron al país, los “Bonnie y Clyde” de la política argentina, ladrones que vaciaron las arcas del país para que la fugue el poder económico económicos internacional de quienes solo fueron sus testaferros, hoy dicen estar peleados, yo pronto los imagino a ambos en la misma celda.

La política nacional debe depurarse, es necesario recuperar credibilidad y mientras los Macri, las Carrió, los Pichetto, las Bullrich, sigan viviendo del estado, nada de esto sucederá, es necesario lograr un salto cuántico de calidad, arrasar con la escoria residual que no quiere desprenderse.

Pero a esa limpieza la debe realizar la gente, con su voto, con su compromiso, dándole la espalda a proyectos que no los represente, no representen los intereses de la gente y de la patria, sin votar a quienes viven enquistados en el poder para su beneficio personal y en detrimento del bien común.