REFLEXIONES DE DOMINGO... LA VIOLENCIA

REFLEXIONES DE DOMINGO... LA VIOLENCIA

Me decido a cerrar el domingo, envuelto en la consternación por la noticia sobre el fallecimiento del joven Daniel López, en un brutal suceso, cosa que se queda en mi garganta contagiando su sabor a todas las cosas que acontecen a mi alrededor.

Está irrupción fatal de la violencia como alternativa a la resolución de conflictos en la sociedad es un mal augurio para las próximas generaciones, porque percibo cómo en la periferia urbana aumenta el uso de armas para dirimir sus disputas.

No quiero con esto endilgar culpas a ningún sector social, solo que en ciertos lugares la presencia policial no llega a dar respuestas a las demandas, sobre todo cuando se conforman gavillas delictivas que suelen alterar la vida de todo un barrio.

Esto no se soluciona solo con presencia policial, se soluciona con igualdad, con justicia social, con redistribución de las riquezas, con igualdad de posibilidades, con accesos a las oportunidades, con educación y con mucho trabajo social.

Esta violencia que se ha visto desatada esta semana por las tomas de tierras, tiene como eje la desigualdad y la anomia en la que se navega sobre la turbulencia de las injusticias donde los ricos se apropian y no pasa nada y el pobre termina preso.

Debemos entender que mientras aumenten las asimetrías sociales haremos de cada pobre sistémico un potencial enemigo que quiere también alcanzar un innegable estatus de dignidad humana y yo no me atrevo a juzgar sus acciones.

Mientras los poderosos sigan cultivando egoísmo y sean el motor de nuestra miseria, evadiendo, fugando y concentrando riquezas, viviremos en un escenario de violencia que resuelva su conflictividad con el uso de armas más que de la palabra.

Si el rumbo mundial de la economía expresa su indiferencia ante los números de la pobreza, si las grandes fortunas crecen sideralmente mientras mueren de hambre millones de personas, entonces estaremos condenados al fracaso social planetario.

Y no debemos asombrarnos más por el aumento de la violencia en Cañuelas, sobre todo si existen jóvenes que tienen más rápido acceso a las armas que a los libros, que solo reciben la ESTIGMATIZACIÓN de la sociedad en la que se desarrollan.

No nos sorprendamos al saber que estaremos expuestos a al aumento de las estadísticas delictivas, donde la muerte y el azar se cruzan en cualquier esquina, mientras le decimos al vecino con estupor que eso antes en Cañuelas no pasaba.