Viaja en Paz Compañera

Viaja en Paz Compañera

El día se hace más que difícil, confieso que se hace imposible, no hay fuerzas por ningún lugar del cuerpo y del espíritu, tantas cosas sin respuestas y ¡por favor! no me interesa leer las que hablan de soluciones mágicas ligadas a mayor violencia ni las premoniciones catastróficas para Cañuelas.

El vacío y la sinrazón se adueñan del escenario de la vida y nos quedamos mirando a la nada del infinito, el cerebro gira y no se detiene, algo nos robó la paz interior, por eso el alma no descansa y solo nos cabe pensar que hay un motivo superior, que todo lo contempla, lo puede y lo sabe.

Acá, abajo, para intentar seguir con el día, nos debatimos entre el filo del dolor y lo inexplicable, entre lo absurdo de lo innecesario y el misterio de la creación, porque si nos resignamos a existir sin esa certeza la vida pasa a ser un montón de fracasos y de tristezas.

No me interesa leer soluciones incendiarias, no las creo pertinente, sobre todo cuando nos duele el arrebato de una vida de alguien que apoyaba otro modelo, que tenía otra percepción de la realidad, muy lejanas a las que se fabulan desde la sumatoria total de un aparato represivo.

El día nos coloca encima su traje de dolor, pesado y pegajoso, nos quedamos con esta sensación a derrota entre los labios, mirando a lo lejos algo que no vemos ni podremos ver, que halles paz en tu viaje Mirta hacia ese origen desde donde venimos y hacia donde todos partiremos.