Crónica de un lunes 23 de octubre

Crónica de un lunes 23 de octubre

Pero qué sorpresa ver en algunos lugares, este lunes pos electoral, ciertas caras de “tuje”, silencio y malhumor, parece ser que algunos eran parte del voto vergüenza a Milei o del voto bronca a Bullrich, esos mismos que tras las PASO se reían casi sobrando la situación, engendros del desconocimiento, solo sabían que tenían DOS candidatos para llevarse la victoria, algo que prácticamente daban por descontado.

Los vi mudos, a esos habitantes del resentimiento, capaces de propiciar con su voto un mundo sin derechos, que por otra parte padecerán, tan solo por ese cúmulo de fracasos propios y colectivos que creen poder resolver con un voto “descerebrado” a candidatos que representan el ocaso de la política y el advenimiento de un nuevo tiempo, moldeado por la violencia y el desprecio hacia todo lo distinto.

Agazapados, expectantes, aguardando el momento para derrumbar las últimas columnas de la República, las que sobrevivieron a Menem, De la Rúa y Macri, y aniquilar definitivamente el estado de derecho que forjamos con dolor y sacrificio en estos dos siglos de historia patria, vienen por los sobrevivientes a cada masacre social, luchan para gobernar un país que detestan, una sociedad que repelen.

Aquel jolgorio de agosto se ha vuelto tristeza en octubre y no me atrevo a imaginar el hipotético escenario de noviembre si llega a ganar Sergio Tomás, entonces aquellos antiperonistas, luego antikirchneristas, devenidos sin tapujos en los antipatrias de hoy, estarán de velorio si, como todo hace presumir, el candidato de Unión por la Patria se alza con la victoria en el balotaje del 19 de noviembre.

No tienen nada nuevo que ofrecernos, algo con qué cautivar a la otredad y encantar al electorado que no los votó (ni los votará jamás), la receta es simple y directa: el odio gestual, la violencia verbal, la amenaza en acechanza, la barbarie legalizada, el disparate estructural, la barrabasada teñida de coraje, resurgieron y son un síntoma de la degradación cultural de la sociedad, a escala planetaria.

Solo quería resumir el clima que se vivía esta mañana en ciertos lugares donde normalmente asiste gente humilde, otros no tanto y “pobres tipos” que tienen por virtud opinar de un mundo del que no participan, miran todo desde afuera, saben más que los eruditos sobre cada temática a tratar, se cansaron de fracasar pero la siguen remando: De la Rúa, Carrió, Macri, Bullrich, por nombrar algunos intentos fallidos, y ahora es Milei el elegido, para acabar con la Argentina.

Nunca los escuché hablar bien del país, jamás lo vi felices de ser argentinos y como todo tilingo les encanta hablar de lo bien que se vive afuera…