Día del Amigo

Día del Amigo

Entiendo que muchas veces nos equivocamos feo en la vida… también de eso estamos hecho, de errores que podemos corregir y nos modelan nuevamente a partir de la superación que hacemos o que al menos intentamos y que nos modifican, necesariamente.

El afecto nunca es un error y no puede cuestionarse, más allá de las circunstancias en las que se desarrolle y se establezca, aunque uno los conciba con carácter sempiterno y en algún momento por cierto desencanto terminemos recurriendo al olvido para dejar atrás una mueca de dolor que se instala en nosotros con sabor a derrota, aunque no lo sea.

La Amistad transita por el sendero central del Alma, que nos invita a recorrerlo desde que amanecemos como seres, desde allí nos volcamos hacia aquellas personas que la vida nos pone a un costado o elegimos para que lo estén, edificando un sentimiento que nos enaltece, nos trasmite su magnitud colosal.

Pero sucede que la dinámica de las relaciones nos ponen a prueba y algunas veces aquel lazo afectivo que nos vincula a un Amigo, al que solemos considerarlo indestructible, se rompe ante el primer golpe; entonces aquél edificio se desmorona en el Alma y sus escombros obstruyen esa arteria donde circula la Amistad y todo lo que se estanca en nuestro interior deja de alimentarnos y empobrece nuestra capacidad.

He sepultado afectos que no alcanzaron o no sostuvieron el estadio de Amistad y que desfallecieron ante el ejercicio cotidiano que se requiere, sin renegar, sin acusar y sin sentir culpas he soltado de mis afectos a personas para que fluyan como globos en el viento del destino, rescatando lo maravilloso que pudimos compartir desde la empatía total que se genera hacia un amigo, acatando el mandato soberano de lo que nos transcurre por dentro.

He cosechado nuevos amigos y los valoro, no reemplazan a nadie ni compiten por llenar algún vacío que aún duela en el Alma, no pueden ni deben llegar a nosotros para reparar heridas ajenas, dolores antiguos que no cicatrizan; llegan para vivir el milagro de conjugar el verbo preciso de la Amistad y vivenciar ese espacio que nace de a dos.

¡Salud por todos los Amigos! Los que no están, los que partieron, los que perdimos, los que nos entregan la inmensidad de su afecto; los que nos sostienen, los que extienden su mano cuando nos aprieta el miedo, los que nunca renunciaron a nosotros y pronuncian nuestra Amistad en voz alta y con orgullo.

A todos ¡Feliz Día del Amigo!