Muy cerca de la foto que ellos esperaban sacarse

Muy cerca de la foto que ellos esperaban sacarse

 Estamos cerca de la foto que querían, estamos ahí nomás, a un paso, de la foto del colapso, de la catástrofe, Diego Leuco podrá vitorear eufórico, estamos en 39 mil contagios, ¡bravo! y llegamos a 725 muertes, ¡buenísimo! no era acaso lo que esperaban de cara a las próximas elecciones, hacer campaña sobre los cadáveres, esto expresado sin metáforas, literalmente.

 Ahora, solo resta sentarse a esperar, el veneno tarda en hacer su efecto pero la sociedad está inoculada, lleva en su interior el virus de la muerte, en plena efervescencia, DESATADO, tragando humanidad en su vórtice de locura, con los libertarios ejerciendo su mandato de estupidez, vacíos de argumentos, con la soberbia propia de la ignorancia.

 Exigían libertad, agraviando y vulnerando las medidas necesarias tomadas para cuidar la vida de la mayor cantidad de argentinos, se manifestaban quemando barbijos, insultando la “dictadura” democrática que nos gobierna, esa que elegimos entre todos los argentinos y que debe decidir el destino del país en un escenario inédito para el mundo.

 Militaron el contagio, fueron fundamentalistas promuerte, negacionistas del impacto letal y desde los medios fogonearon esa avanzada y derribaron todas las barreras de contención con la excusa de las libertades abolidas y la economía en retroceso, a lo que los empresarios contribuyeron aplicando un criminal aumento de los alimentos de la canasta básica.

 Utilizaron a los niños con las irreversibles carencias pedagógicas y cognitivas en ausencia áulica para oponerse al decreto presidencial sobre educación virtual, al tiempo que sumábamos muertos al listado fatal, cada vez más cercanos, más jóvenes pero nada de eso alcanzó, iban por todo para intentar llevarse puesto a un gobierno conciliador que busca consensos.

 Y luego, golpean con la economía, donde más le duele al pueblo, para vencerlo, para doblegarlo, porque manejan todos los recursos, son dueños de los granos, de la carne, la energía y los combustibles; y si notan que el gobierno goza de buena salud son capaces de someter a la gente al pero escarnio, con subas injustificadas de precio y desabastecimiento premeditado.

 Cuando quede la última cama dirán que “el plan del gobierno fue un fracaso” o acaso les queda duda que será así, que intentaran culpar a Alberto por el desmadre de los contagios y la irresponsabilidad conjunta de quienes se sienten inmunes y desafían la muerte, actuando como focos propagadores del virus; y serán ellos los que acusen, denuncien, con la complicidad de los medios hegemónicos y de ese poder político que jamás demostró escrúpulos.