La lógica discursiva de la Red

La lógica discursiva de la Red

Leo en la actualización automática, que el “face” produce, algunas cosas que no dejan de sorprenderme, y es bueno no perder esa capacidad. Hay una lógica comunicacional casi de partido de fútbol donde abunda el “vale todo” y se juega por una camiseta que no es la del país, es la del equipo.

Es difícil desandar el territorio de las pasiones que se generan al ritmo de las ideologías y todo lo que subyace en la disputa discursiva que a diario se libra en las redes sociales, donde, para esa circulación, no es necesario la pretensión de verdad ya que nadie rinde cuenta por lo que se lanza como una bola de fuego a incendiar los muros y que en muchos casos es Mentira.

Las elaboraciones tienen en muchos casos un fundamentación visual con cierto anclaje textual, que lo enriquece o lo delimita, el motivo casi siempre es la ridiculización, la sátira, el grotesco del oponente, rival, adversario, como se los quiera llamar, para que resalte la figura que se defiende, la idea que se persigue.

La verdad termina convertida en rehén de ese afán por agredir, herir, lastimar al otro u otros, con cuanta mayor estridencia cuente lo que se publica mejores resultados y suerte tendrá el periplo viajero de la publicación, que tiene un vencimiento corto tras lo cual expira irremediablemente con el día a día.

En general toda la Internet adolece de una certificación de veracidad y eso lo convierte en un cambalache en el que se mezcla todo y es posible encontrar en dos clics un tratado de medicina o la colocación de un piercing en el órgano sexual; ese variopinto se transforma en su mayor defecto y su mayor virtud, ese carácter instantáneo para asistir a las personas es lo que se privilegia por encima de otras características, entre las que figura la verosimilitud de lo que se enuncia, es decir: vale más la rapidez que la verdad.

En estos momentos en los que abundan las denuncias “bombas de humo” es muy difícil abstraerse de la abundancia de repeticiones que adquiere cada noticia, esa lógica de reiteración hasta el hartazgo es la que dejó a Macri con la presidencia luego que el Grupo Clarín y los medios dominantes desgastaran la imagen de Cristina y estigmatizaran a todo el proyecto político.

Hoy, algunos ya comienzan a darse cuenta de que Macri es producto de un invento de campaña de Jaime Durán Barba más que un Presidente que pueda conducir con éxito los destinos del país.

Lástima que el precio de esa frustrante experiencia lo pagamos todos...