EL VOTO AUTOFLAGELANTE

EL VOTO AUTOFLAGELANTE

Lic. Raúl E. Valobra

 El voto “autoflagelante”, así podríamos definir a ese 30 por ciento de votantes que eligió a Milei el último domingo, en un acto que pudiera ser considerado como “castigo”, “bronca” a la casta política y que sería mejor denominar: AUTOFLAGELANTE, porque en definitiva esa pseudo rebeldía irracional impactará en cada uno de ellos -y nosotros- más que en los que creen dañar y que sin dudas seguirán estando mientras el país se incendia en manos de un maniático “incestuoso” y violento.

 De qué estrato social surgen sus votantes, de qué ideología provienen los tránsfugas que se suman a una cruzada libertaria que es verdaderamente temeraria y adolece de un argumento sustentable como para gobernar nuestro país, porque nadie duda que Milei en el gobierno no dura ni 6 meses, ya que en ese tiempo el país estallará en pedazos, lo crucial pasas por los daños colaterales que esa locura implique, ya que todos sabemos que el costo social va a ocasionar daños irreversibles, más allá de las evaluaciones económicas que hagamos.

 El grado de desconocimiento del estado que exhibe Milei es análogo al de sus votantes, muchos atribuyen a los jóvenes esa inconciencia manifiesta de apoyar a un facho irrespirable, aunque en realidad la juventud que uno puede observar que milita en política expresa otros ideales, mira otros horizontes, más lejanos, más altruistas, donde se plasme un país en el que la justicia social sea el motor del desarrollo colectivo y en ese contexto un joven de derecha es una contradicción humana que deambula sin rumbo político.

 A medida que avanzan los días -y se lo escucha en los medios tratando de explicar su plan criminal de desguace del estado, eliminando ministerios y derechos- es posible que muchos de sus votantes recapaciten y piensen en los demás, en los que se perjudican con ese voto “inconsciente” que desestima el dolor, propio y ajeno, con esta aventura de creer que libertad es equivalente a incoherencia, uno apela al sentido común de quienes empujados por la falta de respuestas políticas, los aumentos constantes y la inflación “inderrotable”, lo votaron y no volverán a hacerlo.

 El arco político tiene enfrente un enigma indescifrable, MILEI, un emergente del malhumor social imperante, del fracaso económico de Macri y el endeudamiento mafioso, de la volatilidad del dólar; potenciado por la pandemia y la guerra entre Ucrania y Rusia; más la inoperancia de Alberto Fernández para atacar problemas de fondo en el país con sus males endémicos que Massa cree resolver sacándose fotitos con los funcionarios del FMI y la ayuda de quienes históricamente han sido nuestros enemigos.