Una mujer sanjuanina que se crió en Cañuelas busca a su melliza/o
Pamela Olivera es una sanjuanina cuya historia conmovedora atraviesa décadas y kilómetros. Nació el 24 de enero de 1987 en el extinto Sanatorio Rawson (hoy Cymin) y desde hace varios años se ha embarcado en una búsqueda incansable: encontrar a su mellizo o melliza, de quien fue separada al nacer en circunstancias rodeadas de misterio.
Actualmente, vive en Saladillo, en Buenos Aires, y desde allí comenzó su búsqueda con los pocos datos con los que cuenta y con la idea de que alguien vea su foto y encuentre rasgos similares. "A los 4 o 5 años nos fuimos a Cañuelas, provincia de Buenos Aires, porque mi papá consiguió trabajo en Molinos Cañuelas. En 1994, volvimos a San Juan debido al fallecimiento de la hermana de mi mamá, pero cuando tenía 9 años, regresamos a Cañuelas. Me crié ahí. En los veranos volvía de vacaciones, tenía a mis abuelos (ya fallecidos), tía y primos", detalló en diálogo con Diario La Provincia SJ.
En este camino, las redes sociales han tomado un rol central, ya que gracias a ella, decenas de personas compartieron su historia con la esperanza de que finalmente pueda reunirse con la otra mitad de su identidad. "Sé que voy a encontrar a mi hermano o hermana. Tengo fe. Ahora con las redes sociales todo es más fácil", agregó.
Qué ocurrió el día de su nacimiento
Pese a que en un primer momento no estaba de acuerdo con remover los recuerdos tan dolorosos de su parto, la mamá de Pamela accedió a contar qué fue lo que sucedió durante el embarazo y el día en que tuvo a sus bebés.
"La primera vez que fui al médico me tomó los latidos del bebé y me dijo que eran dos. Me empezó a decir que yo era muy joven, que los tenía muy seguidos (ya tenía a dos hijos con diferencia de apenas dos años), que la economía no daba", recordó.
Una enfermera incluso llegó a pedirle que le entregara uno de los bebés y el médico le ofreció un aborto. Ella se negó a ambas cosas y comenzaron a pasar algunas cosas, que en retrospectiva, fueron muy extrañas. "Me indicaron una ecografía y cuando fui a hacérmela, el médico me puso al revés en la camilla. Le dije que yo quería ver y me respondió que no porque iba sola y me podía impresionar", aportó. Nunca fue acompañada a las consultas por lo que la que hoy entiende como excusa, se repitió constantemente.
El día del parto también estuvo sola. "Pusieron un biombo para que no pudiera ver para el otro lado (aunque tuvo parto vaginal). Después de tener a Pamela, me dijo que iba a sentir como si tuviese otro nacimiento pero que no era un bebé, sino que la placenta era muy grande", reveló.
No podía ver qué era lo que estaba sucediendo así que tenía que confiar en la palabra del médico. "Yo sentí otro llanto y cuando pregunté me dijo que era el bebé de otra mujer. Después me di cuenta de que me habían engañado. Si me hubiese dado cuenta en el momento no me lo habrían quitado", sentenció la mujer.
La historia de Pamela es un llamado desesperado en busca de su hermano o hermana perdido. Con las redes sociales y la ayuda de la comunidad, está decidida a encontrar a su mellizo o melliza. Compartir esta historia es un paso fundamental en su búsqueda de identidad y justicia. La verdad está ahí afuera, y Pamela, con su fe inquebrantable, está determinada a encontrarla.
Si conocés a alguien que tenga algún dato, te podés comunicar con ella al 2226680390.
Fuente: Diario La Provincia SJ













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