A vos "medio pelo"

A vos "medio pelo"

(Escrito el 1 de noviembre del 2015)

El “medio pelo”, fiel a su estilo de lacayo y subordinado, trae a su muro una comparación del poder adquisitivo de este momento con el del 1 a 1. ¡Ay! “medio pelo” si entendieras que roza con lo inmoral querer comparar esta Argentina con la del 1 a 1 del neoliberalismo, que hoy promociona a Macri como su máximo exponente, porque en aquella Argentina que te produce una cierta nostalgia cerca de medio país se encontraba desocupado, subocupado, excluido o marginado.

Pero claro “medio pelo”, a vos eso no te importó en ese entonces y menos te importa ahora que pudiste asomar la cabeza y aparentar solvencia económica y pertenecer a una elite social que en el fondo te detesta y se mofa de tu estúpida apariencia. Sin embargo, es notable cómo te esforzás para pensar y opinar como ellos, te desvelás por consumir los que ellos consumen, porque en el fondo eso te regocija, te colma de felicidad y satisfacción el poder compartir sus gustos y preferencias.

Es así “medio pelo”, nunca pudiste aceptar tu pertenencia a otro estrato social, te persigue esa contradicción “casi” existencial que muchas veces no te permite dormir, cuando te ponés a pensar que solo sos un “lameculos” de aquellos que toda la vida te tuvieron bajo la suela de sus zapatos. Creés que llegaste por tus medios a tu auto 0 KM, al aire acondicionado; en general a toda la tecnología más moderna de la que hoy disfrutás, sin ver ni saber quizás que durante años se tomaron innumerables decisiones políticas para que vos pudieras tener acceso a los productos del mercado.

Por más que intentes disfrazarte y escondas tu “laya”, la mayoría sabe que jugás el partido con la camiseta equivocada, hasta vos lo sabés “medio pelo”, te reverenciás ante ellos, porque en el fondo carecés de rebeldías y del coraje que tienen los que luchan por sus derechos y los defienden con su vida, es mejor arrodillarse ante ellos y recibir sus limosnas que pelear por lo que te pertenece. Renegás de tu linaje social de poca monta, escondés tu procedencia para poder sentirte igual y que nadie sepa que en realidad sos un pobre “pelagato”, de esos parias del destino a los que tus amos estigmatizan como “desclasados”.

Y te acordás ahora del “1 a 1”, y elaborás una lista de las cosas que se compraban en aquel entonces, lo que se te escapa “medio pelo” es incorporarle el dato de aquellos que estaban fuera del sistema porque ya te lo dijeron otros los números tienen que cerrar con la gente adentro.