Hasta Que Muera

 

Cólmame,

no admitas libre

un solo espacio

hazme tuyo siempre tuyo,

dame fuego

no te resistas a intentarlo.

 

Cólmame,

a cada instante

deja que estalle

sobre mi tiempo

el volcán irrefrenable

que descansa

bajo tu pecho.

 

Cólmame,

sé gigante

no decaigas ante nada

ni ante nadie,

dame amor

inyéctate en mi sangre

y nunca dejes

de habitarme.

 

Cólmame,

dame forma

recorre mi historia

y concíbeme blanco

todo blanco sin memoria

sin pasado,

solo tuyo para darnos

lo terrible

de este amor

                       desesperado.

 

Cólmame,

haz que desmaye

en cada abrazo,

que zozobre

con tus besos,

que destruyan tus palabras

este imperio de silencios

y así contarte

el contenido del alma

agolpado

en mi garganta.

 

Cólmame,

no dejes que me detenga

empújame, dame fuerzas

para que no cese,

para que siempre

asido a tus sueños

me contemples.

 

Cólmame,

vierte en mis esferas

el caudal de tus quimeras.

Dale vida a todas

las irrealidades

que imagine tu cabeza.

Sé en mis días

de cualquier manera.

 

Cólmame,

sin temor de avasallarme,

invade mis ansias

con tus intenciones,

puebla de entrega

todas mis razones.

 

Cólmame,

sé mi referente,

inaugura mi ser

úneme a tu torrente,

para correr junto a tu piel,

para impregnarme

de tu fragancia

para beberte

                      para beberte.

 

Cólmame,

transgrede mi territorio

sin aceptar soberanías,

señálame los límites

obvia mis fronteras.

Hazme tuyo

portador de tu bandera.

Cólmame! Cólmame!

hasta que muera,

sólo, hasta que muera.