Se fue una "IMPRESCINDIBLE", nos dejó Mónica Curutchet

Se fue una "IMPRESCINDIBLE", nos dejó Mónica Curutchet

Se fue un gran pilar de la solidaridad en Cañuelas, se fue en silencio, sin la estridencia que uno podría suponer, por su trascendencia dentro de nuestra sociedad. Se fue sabiendo que dejaba un mensaje que siempre fue claro y preciso: la lucha es el único camino y que a esa lucha solo se la alimenta con AMOR; y Mónica Beatriz Curutchet tenía un AMOR infinito para repartir a manos llenas entre quienes lo necesitaban.

De esto pueden dar cuenta los integrantes del Grupo SOL, fundado en diciembre de 1993 con el objetivo de promocionar la integración social-recreativa y laboral del discapacitado y en marzo de 1994 se formalizó la primera comisión directiva. Desde sus comienzos el Grupo SOL buscó ayudar los chicos de otras instituciones, como el Hogar Santa María del Rosario, alumnos de escuelas especiales y el hospital Dardo Rocha, además de pacientes de centros de salud que recibieron equipos del taller de prótesis y ortesis.

“A partir de 1993 nos formamos con cursos y seminarios. Después llegó el momento de concientizar a nuestra comunidad. Tuvimos logros importantes, como haber conseguido la construcción de la rampa del Banco de la Provincia, o la de la Iglesia. Después encaramos talleres de carpintería, de cocina, computación, títeres, manualidades... Otro logro es el taller de folklore integrado, donde no sólo se bailan nuestras danzas sino que los chicos actúa en beneficio de alguna institución o persona que lo necesite”, recordó Mónica en una nota que realizara en "El Ciudadano", allá por el 2014.

“Trabajábamos en distintos grupos y salió la propuesta de juntarnos. Todo surgió luego de un censo de la entonces directora de Bienestar Social, María Paulina Garavaglia. En un principio nos juntábamos en la sede de Bienestar Social, luego en Juárez 80, en una casa de los ferroviarios. Y a poco de empezar la entidad consiguió colaboraciones de empresas de la zona y de fundaciones para llevar adelante varias actividades, desde recreativas, solidarias y laborales hasta la compra de materiales para las prótesis”, agregaba Mónica sobre sus comienzos en esa misma nota.

Se fue una persona IMPRESCINDIBLE, de esas que al andar dejan huellas profundas, de las que abren caminos, de aquellas que cuando se van su lugar no puede ser llenado por nadie porque generan un vacío que condiciona todo a su alrededor. Fiel a la humildad, obrera del anonimato, capaz de atreverse a imposible en pos de brindarle su mano solidaria a los que más "necesitaban", templada con el fuego del AMOR IRRENUNCIABLE, ese AMOR que solo se percibe en los seres que pueden entender que la vida es servicio al prójimo, es darlo todo y por eso Mónica Beatriz Curutchet jamás renegó de su batalla diaria, porque ella estaba impregnada de ese amor y supo como entregarlo.

 

Fuente: algunos fueron datos extraídos de El Ciudadano