De ellos estamos hablando
Lejos estoy de ejercer una defensa de lo indefendible, de querer justificar un grosero error de lectura de la realidad por parte de dos hombres de experiencia, quiero solo expresar un descargo, un desagravio ante los sucesos que son de público conocimiento y que desencadenaron en la renuncia del ministro de Salud, que involucra también al reconocido periodista Horacio Verbitsky y la renombrada vacunación clandestina.
En principio es bueno saber que, con la premura del caso, el presidente tomó una dolorosa y drástica medida, al pedir la renuncia del funcionario Ginés González García y agotando así las operaciones que podrían haberse montado por parte de la oposición mediática -mascarón de proa del verdadero poder-, que encabezan los ataques de desgaste contra el gobierno y encontraron en esta absurda circunstancia un motivo para decorarlo con un sentido trágico que nunca tuvo.
Ahora bien, es bueno saber que quienes reclaman moralidad, los que exigen justicia -y si fuera posible lincharían a los protagonistas de esta desafortunada experiencia- son los mismos que fueron parte del gobierno de Macri, los que apoyaron o callaron cada atrocidad con que Juntos por el Cambio arrasó el país, es bueno al menos que se sepa que tienen una moral selectiva que solo reacciona cuando un hecho altera la normalidad pero sobre todo si no daña sus intereses económicos.
Porque esta gente se autoadjudicó el formidable negocio de los parques eólicos; se autocondonó más de 70 mil millones de pesos de la deuda del Correo Argentino; se autoregaló Tecnópolis para abrirlo a sus familiar mientras lo cerraron al pueblo; se autoincluyó en forma ilegal en el blanqueo de capitales; se autobenefició con la devaluación luego de haber comprado millones del “dólar futuro”; se autoindultó luego de figurar con cuentas en los todos los asquerosos paraísos fiscales del planeta, esta gente es la que sigue sosteniendo a Stornelli, por nombrar a uno.
De ellos es que hablamos, a ellos nos referimos, los que hoy se golpean el pecho en nombre de los valores de la Nación, parte de los que marchan con la bandera argentina arriba de las 4x4 y luego contrabandean soja al Paraguay para evadir impuestos y no pagar retenciones, ese es el tenor moral de estas personas, te pegan por derecha y roban por izquierda, son la voz del cinismo y manejan la circulación de discursos dominante en una sociedad sometida a la tiranía mediática.
La vacunación de privilegio es una aberración, lo sé, lo sabemos todos, fue una torpeza absoluta hecha con una inocente falta de tacto y del sentido de la oportunidad, que empaña toda la colosal puesta de pie de la Salud argentina desde la llegada del Frente de Todos, tan vilipendiada, esquilmada y degradada por quienes hoy se rasgan las vestiduras pero que, entre otras cosas, dejaron vencer millones de vacunas que debían ser aplicadas en nuestros niños.
De ellos estamos hablando…













Comentarios (0)
Comentarios de Facebook (0)