De "La Fusiladora" a la "Mafia Judicial"

De "La Fusiladora" a la "Mafia Judicial"

Hay tanto por recordar en un día como hoy, en el que se conmemoran los 67 años de los fusilamientos de José León Suárez, en el hecho más aberrante que un dictador se animara a afrontar: la Ley Marcial, durante la cual se masacró impunemente a quienes encarnaban la Resistencia Peronista, motivo suficiente para que Aramburu firmara esos decretos que avalaban la pena muerte.

Ayer se atrevían a fusilar, hoy la persecución se establece a través de la complicidad judicial y los fusilamientos son mediáticos

Según narra la historia, los momentos más esplendorosos de la patria coinciden con esos 10 años previos de Peronismo, luego, vinieron otros 12 años de gobierno nacional y popular que fueron igualmente transformadores pero eso es otra historia; sin embargo, tanto uno como otro generó los mayores rechazos por parte de una determinada clase social que encarnó el odio del revanchismo.

Ayer se atrevían a fusilar, hoy la persecución se establece a través de la complicidad judicial y los fusilamientos son mediáticos, métodos que solo responden al cambio de época aunque el odio es el mismo, rechazan la pérdida de privilegios, la condición de igualdad que propugnan los gobiernos populares; y parte de aquella sociedad que en el '56 consintió la atrocidad de la pena capital, hoy reencarna en algunos adeptos de la repugnante derecha neoliberal.

No fue en vano que Macri haya sido el único presidente que le devolvió poderes a los militares, desde que Alfonsín se los recortara al regreso de la democracia, no es una medida más ni sucedida al azar, estos modelos solo cierran con represión y muerte, para ello hay que preparar los engranajes que tarde o temprano vuelven a la calle acometiendo contra toda manfiestación popular.

Han pasado 67 años, todos creíamos habernos superado como sociedad, desde un Estado pleno de derechos, mediante el cual fue posible erradicar ideas que poco tienen que ver con la convivencia humana que hemos elegido en el marco del respeto hacia la otredad que debiéramos profesar; esto ha sido solo aparente porque los revanchistas vuelven con más rencores que antes y ahora ya lo hacen abiertamente, sin maquillajes, con el amparo del blindaje mediático y la protección de la corporación judicial; desde allí es que intentaron asesinar a Cristina. 

Aquella Resistencia Peronista logró que Perón volviera al país y fuera electo nuevamente presidente, por tercera vez; la incógnita es saber qué ocurrirá con esta volátil clase política que debe sostener esta embestida y luchar contra aquellos esbirros que hoy impiden que Cristina pueda ser candidata; parece posible pero si no nos halla a todos unidos, tirando del mismo carro, no habremos sabido honrar a aquellos muertos que dieron su vida para que nuestro movimiento siga de pie.