El ocaso de la intelectualidad subastada de Susana Giménez

El ocaso de la intelectualidad subastada de Susana Giménez

Por Estela María Dos Santos

La Señora Susana Giménez, que comparte con Macri, el temita de causas por contrabando, que se hizo millonaria con el "populismo", cuya productora recaudaba millones y millones, a cambio del sorteo de un auto, en épocas donde la llegada al ansiado 0 km, solo podía concretarse a través de un concurso televisivo, tiene "miedo que vuelva la zurda".

Durante el gobierno de "la zurda", la gente podía comprarse el 0 km con su propio trabajo.

Nuestra Oprah platinada, ve en su amigo Mauricio, una especie de reparador ante el "ataque" que significó el socialismo peronista, reduciendo tales políticas sociales, al concepto de "zurdaje". Igual connotación, refiere "La Señora de los almuerzos".

Denostan la política, sin embargo son parte fundamental, del fenómeno de politización absoluta, de los otrora programas de entretenimiento, que la caja boba proveía.

La caja boba, es uno de los instrumentos predilecto de la corporación económica, esa que pretende, (y logra con éxito), destruir por goteo, el juicio crítico, la noción de Patria y Soberanía, la identidad popular, convergiendo en la catástrofe actual, donde tanto implantado de una clase media inexistente, descubre que está atrapado en un cuerpo de pobre, desde el cual grita desesperadamente, aunque sus referentes los ignoren como desde siempre.

Motivo por el cual, son capaces de reicindir con su voto, hacia esa clase alta que los seduce y descarta en el mismo acto, con la esperanza de ser beneficiado, azarosamente, como si la vida transcurriera dentro de un continuo concurso, cuyo premio mayor, siempre será para otro.

Volvamos 70 años atrás, pero solo para re generar aquel pueblo que reaccionó de manera contundente, para reclamar por el único referente, que había comenzado a subsanar la injusticia, la vulnerabilidad que pesaba sobre ellos.

La paradoja del peronismo, es haber conseguido un estado de bienestar tal, que se llevó puesta la identidad popular.

Hoy la pseudo clase media se tirotea los pies, mientras no sabemos, que más tiene que pasar, para que recuperemos aquello tan preciado que nos robaron desde siempre, la identidad. Ojalá sea ahora, más temprano que nunca.