SIN LEGÍTIMA DEFENSA

SIN LEGÍTIMA DEFENSA

Suponer que diez cacerolas pueden llegar a torcer la decisión del gobierno sobre la cuarentena es tan descabellado como creer que 100 gorilas con banderas en los autos pueden frenar la expropiación de Vicentín; o que todas las manifestaciones a favor del jubilado de Quilmes pueden lograr que la Justicia lo declare inocente.

No perdamos de vista que todos, como sociedad, hemos decidido vivir en el marco de un estado de Derecho, las cosas no pueden ni deben cambiar en su esencia por la extorsión ni la presión de nadie o el parecer de un grupo que considera algo que no está contemplado dentro de la jurisprudencia, contradiciendo todos esos tratados.

Ahora, perseguir a una persona durante 70 metros para rematarlo en el piso sin compasión, NO ES LEGÍTIMA DEFENSA, y no es que determine yo, un neofito total del tema, ni es lo que yo pienso siquiera, lo afirman los libros

Esto no se trata de considerar desde la empatía hacia el pobre jubilado que no debe estar preso ni ser juzgado porque condena el accionar de los ladrones, las figuras legales son claras y si no las hacemos respetar viviremos entonces en una sociedad mucho más violenta, anómica y anárquica donde la vida deje de tener valor y sea la ley del más fuerte.

Puedo entender, hasta interpretar los motivos que llevaron a la situación de hartazgo del jubilado pero no acepto bajo ningún concepto que en ese raid de locura remate a un delincuente tirado en el piso, no se puede admitir, y si lo hizo entonces que sepa que debe pagarlo ante la Justicia, de acuerdo a lo que se determine en el juicio correspondiente.

Seguro que este hombre, el jubilado, también resulta víctima de un sistema que genera tamaña desigualdad e injusticia, con asimetrías irreconciliables y estos antagonismo mortales entre distintos estratos sociales, entre el que tiene y el que no tiene, luego las evaluaciones y juicios de valores son personales, respecto a la meritocracia y la igualdad de oportunidades.

Ahora, perseguir a una persona durante 70 metros para rematarlo en el piso sin compasión, NO ES LEGÍTIMA DEFENSA, y no es que determine yo, un neofito total del tema, ni es lo que yo pienso siquiera, lo afirman los libros y eso está más allá de cualquier consideración o discusión que exprese nuestra postura y es la condición que debe regirnos, más allá de las interpretaciones.

De otro modo, los violentos nos habrán ganado la batalla y viviremos en su territorio, bajo sus reglas; y la verdad es que pretendo dejarle a mis hijas un mundo mejor, tal vez suene muy ridículo o romántico, pero me niego a validar una conducta que no representa lo que tengo concebido por convinvencia social, las respuestas a nuestras necesidades no pueden surgir jamás de la ilegalidad.