Se va septiembre y se viene… noviembre

Se va septiembre y se viene… noviembre

Por Lic. Raúl E. Valobra

 

Si alguno considera que el silencio es suficiente como lectura y autocrítica, me parece que entonces no entendimos todo el significado de la derrota electoral, si al impacto de un resultado inesperado volvemos a interpretarlo en soledad, nuestras chances de revertir la diferencia, vuelven a ser inciertas, más allá de los esfuerzos denodados que todos podemos hacer dentro de la lógica en que nos movemos, aunque lo que hay que modificar es el esquema dentro del cual juega esa lógica.

Repetir conductas y estrategias nos puede llevar a repetir resultados y nadie con mediana inteligencia y capacidad de análisis cometería ese error, salvo que el gesto de soberbia y orgullo impidan acudir al conjunto para tomar propuestas, escuchar alternativas, consultar demandas, establecer prioridades, corregir errores, empezar a transitar por una construcción política establecida por consenso y debate, no por criterio jerárquico o carácter de contigüidad, como suele suceder.

Los barrios adolecen de representantes en nuestra lista, preocupados por el termómetro céntrico, buscamos mimetizar candidatos pero esos electores en disputa eligen a los que mejores representan sus idearios, desde la concepción ideológica, porque las periferias no parecen tener peso a la hora de los votos, sin embargo, entraña cerca del 50% de los votantes de Cañuelas y mucho más si se suman los barrios de las localidades, siempre dije que sobra asfalto en la lista.

Y no es “mala leche” decirlo hoy, expresarlo ahora, ocurre que nunca hubo ni hay y tal vez tampoco haya oportunidad de decirlo oportunamente, en el ámbito correspondiente y no encuentro motivo como para callarlo, para no sostener que sin discutir los nombres propios, porque no juzgo personas, entiendo que falta barro, falta pueblo, falta expresión popular, eso que no se compra ni se adquiere, se nace porque se lo ha vivido y atravesado como experiencia de vida.

También reitero que faltan jóvenes, caras jóvenes en la lista, la meticulosidad del armado escogió la prolijidad de nombres que políticamente tienen un peso específico, puertas adentro, que por allí no se traslada a la gente, porque el ámbito político muchas veces cree que lo que sucede allí dentro, necesariamente sucede afuera y la verdad es que no es así, hay dirigentes con escasa territorialidad, sin hacer juicio de valor sobre sus capacidades, jamás eso está en juego.

Debo aclarar que no me desentiendo del voto castigo a los oficialismos de todo el mundo, por el manejo restrictivo con el que se manejó la pandemia, Cañuelas no ha parado de crecer aún en medio de las 2 pandemias, es bueno ponerlo en relieve, las dos pandemias, la pandemia amarilla de 4 años de “Juntos por el Cambio” y la pandemia del Covid-19 que lleva 18 meses, por eso es de entender que poco pueden la oposición enamorar con sus propuestas, porque jamás las tuvieron.

Esto nos pone de cara al desencanto que se llevó puesto a Trump, Merkel y al que sea que esté en el poder, ningún oficialismo venció en el mundo, ahora por ejemplo acá nomás en Ezeiza, sí ganó, los motivos, vaya uno a saber pero si quieren mirarse en un espejo no lo busquen muy lejos, ellos gestionan con gente de ellos, nosotros también -con gente de ellos-, ja, pero acá no suman ni un solo voto, además, nadie te presta jugadores titulares para jugar en tu equipo, te manda los que le sobran.