Juntos por la promiscuidad

Juntos por la promiscuidad

La AFI presentará una denuncia desde la que aportará videos donde se escucha a Marcelo Villegas, exministro de Trabajo de Vidal, armando una mesa judicial y sosteniendo: “créeme que si yo pudiera tener una Gestapo para terminar con todos los gremios lo haría”, en un claro gesto de persecución y hostigamiento que puso en evidencia todo lo que sospechábamos y que finalmente pudimos corroborar.

Este velo que se corre y nos permite ver sin filtros la promiscuidad que expresan “Juntos por el Cambio”, la prostitución de funcionarios políticos capaces de sentarse en la falda de los sicarios de la democracia, aquellos que, bajo la lógica troyana, ocuparon el territorio político para devastar, desde adentro y en forma orquestada, las instituciones que le dan forma y significan su propia sustancia.

Todos ellos resultan asquerosos y patéticos, en su conjunto, los cínicos que enarbolaron los ideales de la República pero que por detrás la desgarraban a puñaladas y sobre todo aquellos que LOS VOTARON Y LOS VOLVIERON A VOTAR, otorgándoles las herramientas imprescindibles para digitar el destino de lo que pudiera oponerse a sus maquiavélicos propósitos de destrucción masiva.

Esto que se ve es la orquestación de un nefasto plan para acabar con los gremios, pavada de objetivo, que tenía como finalidad la obtención perpetua de mano de obra barata, dejar al trabajador en absoluta indefensión ante las patronales sedientas de volver al yugo y al látigo, que veían con beneplácito el accionar mafioso de estos crápulas, lobistas al servicio del poder económico.

Dónde están los indignados que al calor de las imágenes de TN, Canal 13 y los titulares de Clarín, estuvieron 12 años vomitando sus blasfemias, acusando al Kirchnerismo al ritmo de los zócalos y las noticias pergeñadas por el monopolio que con una dosis hipodérmica de manipulación somete y convierte a sus usuarios en meros refractarios propagadores de la voraz mendacidad que inoculan.

Si estos delincuentes, mafiosos, corruptos hubiesen puesto el mismo empeño en gobernar que el que le ponían a armar causas, si el tiempo gastado en espionajes ilegales se hubiese invertido en gestionar políticas de Estado en beneficio de la gente indudablemente que los resultados serían otros, solo que eso jamás figuró en el calendario de sus prioridades y esta gente cuando se proponen hacer daño, ahí sí que son IMPLACABLES.