No se trata de elegir entre el BIEN y el MAL

No se trata de elegir entre el BIEN y el MAL

Por Raúl E. Valobra


En respuesta a una desgraciada frase lanzada en un acto de campaña, por parte de un deleznable y “reviviente” personaje –si se me permite en el neologismo- que la política aún no termina de depurar o evacuar y como una deposición caprichosa resiste un par de descargas antes de ir a su último destino, ese lugar donde es uno más.

En estas elecciones estimado “reviviente”, no se trata de elegir entre el bien el mal, NO; se trata de elegir entre dos proyectos distintos, de distinta composición, distinta finalidad y uno, además, al que le adjudica ser el mal, gobierna los destinos de la ciudad desde el 2007 con el respaldo de la mayoría de los cañuelenses, a quienes no debiera subestimar.

Este proyecto político fue el que sacó a Cañuelas de la postergación en que ustedes la abandonaron, en medio de la desidia de una “Alianza” que nos condenó a ser la comuna con mayor índice de mortalidad infantil de la provincia, cómo olvidar el horror de un dato que lacera el espíritu de quienes al leerlo podemos retrotraernos a esos años y que a ustedes los define en toda su indolencia.

Desde allí venimos, hasta convertir a Cañuelas en una ciudad pujante con perfil universitario para los jóvenes, afianzada en el trabajo de un próspero parque industrial, con verdadero carácter federal ya que en cada decisión se supera las 5 manzanas para las que ustedes gobernaron históricamente, hoy “Cañuelas somos todos”.

Lejos se está de “otros” proyectos compuestos por el rejunte de resentidos y frustrados que cíclicamente recobran entidad con pretensión de erigirse en la voz de los cañuelenses, sin ver que solo responden a sus intereses de clase con esa rancia composición social que a nivel nacional llevó al país a esta crisis, la peor de nuestra historia, movilizados por el odio que los transita.

Yo, le aseguro a este “reviviente” que jamás me pasó de ir a un comercio, kiosco o donde sea y que estén vendiendo drogas, JAMÁS, puede pasar, seguro que pasa, como en el resto del planeta, pero estoy seguro que si me hubiera pasado no estaría haciendo campaña política con eso, LO DENUNCIARÍA, como corresponde y ante quien corresponde.

Es imposible no establecer parangones con los índices delictivos que tenían en aquellos años de la Alianza, cuando se fueron del Municipio: rondaban los 130 hechos mensuales denunciados en la única comisaría del partido; hoy tienen un promedio de 60 hechos mensuales, registrados en todas las comisarías creadas y en las sedes judiciales que se trajeron a Cañuelas.

No se trata de elegir entre el BIEN y el MAL, se trata de diferenciar entre aquellos que queremos seguir con UN CAÑUELAS PARA TODOS, CON IGUALDAD DE OPORTUNIDADES, CON INCLUSIÓN Y DESARROLLO, donde la política sea la herramienta para alcanzar esos objetivos y no el pasatiempo de aquellos que solo buscan el poder para administrar sus odios y realizar sus negocios.